
El Cairo, Egipto. (Reuters) 28 de abril. – El Papa Francisco llamó el viernes a los líderes musulmanes a unirse en la renuncia al extremismo religioso, en momentos en que militantes islamistas están atacando a antiguas comunidades cristianas en Oriente Medio.
La visita de dos días del Papa, que apunta a mejorar los vínculos entre musulmanes y cristianos, tiene lugar sólo tres semanas después de que atacantes suicidas de Estado Islámico mataron a al menos 45 personas en dos iglesias egipcias.
“Repitamos un ‘no’ fuerte y claro a toda forma de violencia, venganza y odio cometidos en nombre de la religión o en nombre de Dios”, dijo el Sumo Pontífice a una conferencia por la paz en Al-Azhar, la máxima autoridad islámica de Egipto.
“Juntos afirmemos la incompatibilidad entre la violencia y la fe, entre creer y odiar”, declaró en el recinto musulmán suní de 1.000 años de antigüedad.
Tras arribar en El Cairo, Francisco se reunió con el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, desplazándose por calles fuertemente custodiadas, pero prescindiendo de un vehículo blindado para favorecer a un automóvil normal con la ventana abierta.
El Papa tenía programado pronunciar tres discursos el viernes y celebrar una misa al aire libre el sábado en un recinto militar.
Su visita se produce en momentos de alta tensión en Egipto, el país árabe más poblado. Además de atentados con bomba el Domingo de Ramos, militantes islamistas atacaron la semana pasada un puesto de control de la policía cerca del monasterio de Santa Catalina, en el Monte Sinaí.
El pontífice ha dicho en reiteradas oportunidades que el diálogo cristiano-musulmán es la única forma de derrotar a militantes islamistas que han perseguido y expulsado a los cristianos desde sus comunidades de 2.000 años en Irak y Siria, y que ahora están atacándolos en Egipto.