
Ciudad del Vaticano, 06 de enero. El papa Francisco ofreció a centenares de desamparados y refugiados un almuerzo con sándwiches y llamó a los fieles a encontrar a Dios en las periferias de la sociedad, no en sus palacios.
Francisco celebró misa en ocasión del Día de Reyes, que marca la Epifanía, cuando los tres reyes magos llegan a conocer al niño Jesús. Al final del servicio, desamparados y refugiados se sumaron a voluntarios para entregarles 50.000 panfletos con historias bíblicas sobre la misericordia de Dios a peregrinos congregados en medio del frío en la Plaza de San Pedro.
Francisco dijo que quería darles a los fieles el regalo de la misericordia de Dios para el nuevo año.
Francisco entonces ofreció a unos 300 necesitados un almuerzo de sándwiches y bebidas, dijo el Vaticano, como parte de su compromiso con los pobres y desamparados que viven alrededor del Vaticano.
Durante la temporada navideña, el papa ha enfatizado los orígenes humildes de Cristo y criticado a una iglesia cerrada en sus riquezas. Es un mensaje que Francisco ha reiterado durante su papado, criticando a quienes están obsesionados con las reglas y morales de la cristiandad en lugar de la misericordia de Dios, especialmente con los marginados.
Francis criticó a quienes están “anestesiados” a la misericordia de Dios, quienes quieren “controlarlo todo y a todo el mundo” y temen cualquier reto a sus riquezas y logros.
Su Santidad ha comentado que la misericordia de Dios es infinita y que la Eucaristía no es un premio para los perfectos, sino una medicina para almas heridas.