
Cuando se habla de menopausia suele ocurrir que el primero de los síntomas que viene a la mente es el de padecer sofocos, sin embargo, no es el más habitual. Los más comunes son la fatiga, el aumento de peso y el insomnio, aunque, en muchas ocasiones, no se relacionan con esta etapa vital.
Así lo refleja un macroestudio, realizado por la compañía DOMMA, a partir del análisis de 90.000 cuestionarios respondidos por mujeres españolas entre 2022 y 2026, presentado en el último congreso de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEMM).
Radiografía de la menopausia
Se trata de «La Radiografía de la Menopausia en España» uno de los mayores registros de síntomas menopáusicos realizados en el país, según DOMMA.
Refleja cómo viven las mujeres esta etapa y desvela una realidad que puede pasar desapercibida: los síntomas más frecuentes no siempre son los más conocidos ni los más asociados a la menopausia.
El documento analiza cómo evolucionan los síntomas a lo largo de las distintas fases de la menopausia y el impacto que tienen en las mujeres.
No solo sofocos
La macroencuesta revela que el 64 % de las mujeres padece fatiga, aumenta de peso y tiene insomnio.
A estos les sigue la líbido baja (el 62 %), la hinchazón (el 55 %) y los sofocos (54 %).
Precisamente los sofocos es el síntoma más conocido de la menopausia, pero como desvela la encuesta, no es el más frecuente.
El 52 % de las mujeres tiene inestabilidad emocional; el 48 %, sequedad vaginal: y el 45 %, dolor articular.
Y estos síntomas no llegan de uno en uno, sino que pueden llegar en bloque y por sorpresa.
Seis son los síntomas físicos simúltáneos que la media de las mujeres asegura tener. El 70 % asegura que les impactan emocionalmente y el 43 % siente una sobrecarga total.
No hay una sola menopausia
Además, no hay una sola menopausia, sino que las cien mil mujeres encuestadas se agrupan en seis perfiles clínicos, según se concentran sus síntomas.
El 31 % tiene un perfil de sobrecarga hormonal, con el que los sofocos afectan al 96 %; el insomnio al 86 % y la fatiga al 81%.
El perfil de carga metabólica corresponde al 19 %, de las que el cien por cien ha ganado peso, el 97 %, sufre hinchazón, y el 91 %, fatiga.
El perfil de disrupción nocturna, que tienen el 14 % de las encuestadas, se caracteriza por tener insomnio en el cien por cien de los casos, el 69 % tiene fatiga y el 64 %, sofocos.
Otro perfil es el de la transición temprana, abarca al 13 % de las encuestadas. Los síntomas son leves, tienen un ciclo regular y son mujeres de entre 40 y 45 años.
El 12 % de las encuestadas cuentan con un perfil que afecta a la libido (el 82 %) y la sequedad, al 60 %.
Y otro perfil, que afecta al 6 % es el del impacto emocional, con un cambio de humor en el 79 % de los casos, el 74 % tiene estrés y el 70 %, irritabilidad.
El 4 % de las mujeres encuestadas tiene síntomas mínimos o aislados.
Incertidumbre e incomprensión
Por otra parte, el estudio muestra que la carga de síntomas no baja con la última regla, sino que sigue subiendo.
Todo ello, concluye el estudio, evidencia que hay síntomas como la fatiga o la pérdida de deseo sexual, entre otros, que se interpretan como consecuencias del estrés, la edad o el ritmo de vida, en lugar de relacionarlos con la menopausia, con lo que retrasa la búsqueda de información o apoyo específico para las afectadas.
De hecho, seis de cada diez mujeres buscan soluciones para síntomas que no relacionan con la menopausia, lo que contribuye a que muchas vivan esta transición con incertidumbre e incomprensión.